lunes, 21 de julio de 2008

Ando viajando en nebulosas (8)

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Nebulosa de Orión






Por ahí estoy, de fisgona... pero tranquila y con cierto sentimientos de felicidad (bien graaande).


No estoy sola... estoy contigo, viajando en nebulosas (...)

martes, 15 de julio de 2008

"Parramanos"

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Fotógrafo: Luis Poirot


Nicanor Parra con las manos en su rostro... (=B)






Día 4 y aún estoy adormecida durante el día... ¿?

miércoles, 9 de julio de 2008

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martes, 8 de julio de 2008

Alguna pelotudez mía

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Hoy no creo tener inspiración, por la cuál me había negado tantas veces de escribir algo (aunque sea en mi cuaderno que nadie lee, de igual manera me quejaba). Uhmm.. pero si tengo la necesidad de escribir cualquier burrada que se me pase por la mente o siento la necesidad de escribir y punto. Así es la cosa... claro, así es nomas. Hemm.. ese libro me mira (mentira, no tiene ojos, pero me gusta ser imaginativa y blah), si.. me gusta ese aroma a antiguo, viejo, guardado y en mal estado (¡si! el mal estado de algo tiene aroma, ¿porque? porque sí) (mentira, nunca me han gustado los porque sí)... Aun así, de manera inconscientemente llego a mis manos, o mas bien dicho, mis fisgoneos llegaron a tiempo... como también conversaciones medias revolucionarias que me mantienen en pie, me hacen tanto bien... no quiero que me abandonen aquellas conversaciones. En realidad no hablo mucho.. pero sé que a él le gusta a hablar y eso es bueno.



Si.. eso es bueno, porque como decía en aqueeeeeella película..
"Me hubiese gustado nacer muda, para tener una escusa" ¡Síp!





martes, 1 de julio de 2008

Blah

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La fluidez no me acompaña hace algún tiempo y menos ahora. Me cuesta tanto escribir ya.

sábado, 14 de junio de 2008

¡Vamos!

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Que sea el universo infinito, hasta la más mínima molécula no reconocida por los cerebritos del mundo...

jueves, 12 de junio de 2008

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Poema 14



Juegas todos los días con la luz del universo.
Sutil visitadora, llegas en la flor y en el agua.
Eres más que esta blanca cabecita que aprieto
como un racimo entre mis manos cada día.

A nadie te pareces desde que yo te amo.
Déjame tenderte entre guirnaldas amarillas.
Quién escribe tu nombre con letras de humo entre las estrellas del sur?
Ah déjame recordarte cómo eras entonces, cuando aún no existías.

De pronto el viento aúlla y golpea mi ventana cerrada.
El cielo es una red cuajada de peces sombríos.
Aquí vienen a dar todos los vientos, todos.
Se desviste la lluvia.

Pasan huyendo los pájaros.
El viento. El viento.
Yo sólo puedo luchar contra la fuerza de los hombres.
El temporal arremolina hojas oscuras
y suelta todas las barcas que anoche amarraron al cielo.

Tú estás aquí. Ah tú no huyes.
Tú me responderás hasta el último grito.
Ovíllate a mi lado como si tuvieras miedo.
Sin embargo alguna vez corrió una sombra extraña por tus ojos.

Ahora, ahora también, pequeña, me traes madreselvas,
y tienes hasta los senos perfumados.
Mientras el viento triste galopa matando mariposas
yo te amo, y mi alegría muerde tu boca de ciruela.

Cuanto te habrá dolido acostumbrarte a mí,
a mi alma sola y salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan.
Hemos visto arder tantas veces el lucero besándonos los ojos
y sobre nuestras cabezas destorcerse los crepúsculos en abanicos girantes.

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.
Amé desde hace tiempo tu cuerpo de nácar soleado.
Hasta te creo dueña del universo.
Te traeré de las montañas flores alegres, copihues,
avellanas oscuras, y cestas silvestres de besos.

Quiero hacer contigo
lo que la primavera hace con los cerezos.